
- Cliente
- Amadeus
- Sector
- MICE
- Tipo
- Stand ferial
- Año
- 2026
Amadeus llevó a FITUR 2026 un stand de 180 m² en el Pabellón 12 de IFEMA, producido junto a Beon Worldwide: dos salas de reuniones privadas, una zona de mesas de trabajo, un espacio para Voxel y una zona Ágora de presentaciones. Allí se celebraron ocho ponencias durante las tres jornadas profesionales de la feria, que reunieron a 155.000 visitantes acreditados. Amadeus midió esa zona con Emogg Experience. Primera colaboración con Emogg y primer proyecto de Emogg en FITUR.

¿Cómo saber qué mensajes conectaron de verdad con el público, cuando lo único disponible era la sensación del ponente y el recuento de asistentes?

La respuesta de la audiencia en las ocho ponencias del Ágora, ponencia a ponencia y minuto a minuto, cruzada con la transcripción del contenido. De cada sesión se obtuvieron dos lecturas de cabecera —foco, la atención sostenida del público, y valencia, el signo de esa respuesta— y el desglose de los indicadores experienciales a lo largo de toda la línea de tiempo, que localiza en qué momento exacto sube o cae cada uno. Con las dos cabeceras se construyó una matriz que sitúa cada ponencia frente al comportamiento medio del conjunto, y clasifica los contenidos en cuatro arquetipos según cómo combinan atención y forma de recepción.

Sí, y con una lectura que la sala no devuelve: atención y facilidad de recepción no coinciden. La ponencia que más atención sostenida retuvo fue también una de las que el público recibió con más peso, mientras que la mejor recibida se quedó en un foco medio. Entre la ponencia que más retuvo y la que menos hubo casi veinte puntos de diferencia. Y un patrón atravesaba las ocho: el foco subía cuando el contenido conectaba con una decisión de negocio concreta, y bajaba en los tramos descriptivos o tácticos.

Los equipos de Event Management —que contrató la medición— y de Marketing dispusieron por primera vez de una lectura objetiva del impacto de cada ponencia, con los momentos concretos en que la audiencia entraba y salía del contenido. La clasificación por arquetipos les dejó un criterio comparable para decidir qué formatos y qué enfoques repetir, y en cuáles ajustar ritmo o estructura.



La solución de Emogg no emplea biometría ni perfilado de personas: mide la respuesta del grupo, no a individuos.





