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Somos Emogg Analytics

Medimos de forma objetiva y en tiempo real cómo reacciona un público ante un contenido, una experiencia o un espacio. Leemos su lenguaje no verbal sin interrumpir lo que está ocurriendo.

Lo que hasta ahora solo podía preguntarse después, y de memoria, hoy puede medirse mientras sucede.

El origen: lo que aprendimos del alto rendimiento

Emogg Analytics nació en Barcelona en 2020 a partir de una pregunta que no venía del marketing, sino del deporte: cómo saber si una persona está respondiendo a lo que está viviendo sin interrumpirla para preguntárselo.

En el alto rendimiento esa pregunta se responde a diario. Quien entrena a un deportista de élite no dispone de cuestionarios ni de tiempo: lee la postura, el gesto, hacia dónde se dirige la atención, cuándo aparece la fatiga, cuándo el estímulo supera lo que esa persona puede absorber en ese momento. Y decide con eso, en el minuto en que ocurre. Es una disciplina exigente, porque una lectura equivocada cuesta una competición.

Dos personas que llevan décadas trabajando así —Richi Serrés y Alejandro Larrazábal, entrenadores de deportistas y equipos de élite— se incorporaron al proyecto como socios promotores. Su conocimiento sobre cómo se manifiesta la respuesta humana bajo exigencia es la base científica sobre la que se construyeron nuestros algoritmos.

Richi Serrés en el campo de la UD Las Palmas
Richi Serrés, entrenador mental en UDLP, 2023
Alejandro Larrazábal junto a José María Olazábal en un campo de golf
Alejandro Larrazábal con José Mª Olazábal, 2013

De una persona a una audiencia

Trasladar ese método exigía cambiar el objeto de la medición. Un entrenador lee a un deportista concreto, al que conoce y con el que tiene una relación establecida. Nosotros leemos a un grupo: patrones corporales, gestuales y microgestuales de una muestra significativa del público, agregados, anónimos y calculados en tiempo real.

Esa es la frontera que define a Emogg. No medimos personas: medimos contenidos, experiencias y espacios a través de la reacción de quienes los reciben.

Sensor de Emogg Analytics instalado junto a una pista deportiva
Lectura de indicadores de Emogg Analytics durante una medición

De ahí salió el vocabulario

Foco, activación, gravedad, atenuación, disonancia, impacto y saturación no son categorías de comunicación: son categorías de rendimiento humano. Nueve indicadores que describen la relación entre un contenido y su público, y dos lecturas de cabecera que los resumen —intensidad, que dice cuánta respuesta ha habido, y valencia, que dice de qué signo es.

Y de ahí salió el producto

Emogg es software. Toda la inteligencia está en el algoritmo, no en el aparato, y esa decisión de diseño es deliberada: medir tenía que estar al alcance de cualquiera que lo necesitara.

Por eso funciona con el sensor que ya tengas. Un móvil sobre un trípode basta para una sala de reuniones o un aula. Una webcam sirve para un estudio o un espacio pequeño. Y para un auditorio, un recinto o una instalación permanente están las cámaras PTZ profesionales, que dan más alcance y más detalle. No hace falta hardware específico ni una infraestructura dedicada: se mide con lo que hay, y se escala cuando el proyecto lo pide.

Hoy se utiliza en convenciones y congresos, en programas de formación, en estudios de contenido audiovisual, en espacios comerciales, en entornos sanitarios y en recintos deportivos. Cambia el contexto y cambia quién lo utiliza. No cambia la pregunta de fondo: qué está recibiendo de verdad ese público, y qué se decide a partir de ahí.

Panel de Emogg Analytics consultado desde una tableta

Quiénes impulsan Emogg

Al frente de Emogg Analytics hay dos hermanos: Edgar Sanjuán, que lidera la dirección de la compañía, y Mark Sanjuán, que lidera la tecnología. Junto a ellos, los socios promotores Richi Serrés y Alejandro Larrazábal aportan lo que está en la base de todo lo que hacemos: el conocimiento del alto rendimiento deportivo sobre el que se construyeron nuestros algoritmos.

El equipo de Emogg Analytics: Edgar y Mark Sanjuán, Richi Serrés y Alejandro Larrazábal

Edgar Sanjuán

Durante más de una década ayudó a equipos y organizaciones a alinear ideas mediante Visual & Design Thinking. Hoy lidera Emogg con una misión clara: convertir la experiencia humana en datos objetivos para transformar la forma en que medimos lo que realmente importa.

Mark Sanjuán

Diez años como arquitecto le llevaron hacia la parte informática de la profesión, hasta construir modelos 3D paramétricos. Otra década como desarrollador freelance moldeó una forma de trabajar que no distingue entre un edificio y un sistema. Hoy dirige la estrategia técnica de Emogg y las soluciones que cuantifican la experiencia humana.

Richi Serrés

Entrenador mental de deportistas y equipos de élite con medallas olímpicas y títulos mundiales. Su experiencia en la gestión emocional del alto rendimiento ha sido clave para desarrollar la base científica de los algoritmos de Emogg, aportando un conocimiento único sobre cómo medir y optimizar el rendimiento humano.

Alejandro Larrazábal

Coach de golfistas de alto nivel y creador de uno de los mayores canales de contenidos de golf en España. Su visión estratégica y su experiencia en el entrenamiento emocional aplicado al deporte aportan a Emogg un enfoque diferencial: trasladar los aprendizajes del alto rendimiento deportivo al análisis objetivo de la experiencia humana.

Quienes lo han hecho posible

Un proyecto como este no se levanta entre cuatro personas. Por Emogg han pasado quienes escribieron código, montaron sensores de madrugada, discutieron un indicador hasta dejarlo bien o nos dieron una oportunidad cuando todavía no teníamos gran cosa que enseñar. Parte de lo que somos es suyo.

oiraM · Andrés · Manu · Ventura · Menche · Alejandro · Marta · Lope · MJ · Ankit · Gabi · Quique · Jan · Mari Carmen · Jorge · Pilar · Dani · Xavi · Itam · Jon · Julio · Miquel · Roger

Hacer medible el cuidado de un público.

A un paciente se le mide la fisiología para saber cómo está y poder ayudarle. No para juzgarlo ni para controlarlo: para atenderlo mejor. Con las audiencias ocurre lo mismo, y hasta hace muy poco no había forma seria de hacerlo.

Ayudamos a las organizaciones a conocer cómo recibe su público lo que les ofrecen —un mensaje, un estudio, una experiencia, un espacio, un contenido— con datos objetivos y en tiempo real, sin cuestionarios y sin intrusión. Para que las decisiones se tomen sobre evidencia y no sobre intuición, y para que la siguiente vez sea mejor que la anterior.

Que a quien le importa su público, no le toque adivinar.

Detrás de cualquier cosa pensada para otros —una campaña, una sesión formativa, un estudio, una tienda, un congreso— hay alguien que ha tomado decenas de decisiones sin saber del todo cómo iban a caer. Y si de verdad le importa el público que va a recibirlas, va a querer saberlo: para confirmar lo que funciona, corregir lo que no y no repetir a ciegas el año siguiente.

Esa es la visión: que cualquiera que comparta algo con un público pueda medir su respuesta mientras ocurre, entender qué encaja y qué no, y actuar en consecuencia. Que dejar de adivinar sea lo normal y no el privilegio de unos pocos proyectos.

Nuestros valores

Ningún dato sin su referencia

Cada resultado se acompaña de aquello con lo que se compara. Trabajamos sobre una muestra significativa del público y nunca calificamos un valor de alto o bajo sin decir respecto a qué. No existen umbrales universales para la respuesta humana y no los inventamos: preferimos una conclusión más acotada a una afirmación que no podemos sostener.

Honestidad técnica

Explicamos con precisión qué medimos y qué no. Leemos indicadores de respuesta corporal no verbal en un grupo de personas —comunicación no verbal aplicada al análisis de audiencias—; no interpretamos lo que un individuo siente por dentro. Preferimos una promesa más pequeña y verdadera a una grande y aproximada.

Privacidad por diseño

Nuestros sensores no conservan imagen ni vídeo. No aplicamos reconocimiento facial, no accedemos a información biométrica y no elaboramos perfiles. Todo se calcula en tiempo real y el resultado es siempre agregado y anónimo, en cumplimiento pleno del RGPD. No somos una empresa de control ni de vigilancia, y el diseño del producto lo hace imposible por construcción.

Describir, no juzgar

Ningún indicador es bueno ni malo por sí mismo. La saturación es un problema en una presentación de resultados y un acierto al cierre de una experiencia inmersiva. Nuestro trabajo es describir con rigor qué ha ocurrido; quien dirige el proyecto es quien decide si esa era la respuesta que buscaba.

Autonomía del cliente

Acompañamos de cerca, especialmente en las primeras mediciones, porque un dato que no se sabe leer no sirve de nada. Pero el objetivo es que la medición acabe siendo una capacidad propia de cada organización: un producto a su medida y en sus manos, que puedan utilizar cuando lo necesiten.

Logo de Merck
Logo de LaLiga
Logo de European Climate Foundation
Logo de Parc Sanitari Sant Joan de Déu
Logo de Grandvalira
Logo de Amadeus
Logo de Sage
Logo de Volkswagen Group
Logo de Telefónica
Logo de Lighthouse
Logo de EMA, Event Managers Association Spain

Somos sponsor platino de la EMA, Event Managers Association Spain.

Barcelona, en Glòries

Trabajamos desde el distrito tecnológico del 22@, en la zona de Glòries. C/ de la Llacuna, 164, Space 122 — 08018, Barcelona, Spain.

Edificio de oficinas de Emogg Analytics en Barcelona
Vista aérea de la zona de Glòries, en Barcelona

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