
- Cliente
- Indescat
- Sector
- MICE
- Tipo
- Experiencias interactivas
- Año
- 2025
Indescat, el clúster catalán de la industria del deporte, celebró su asamblea anual de socios el 19 de junio de 2025 en la Fundació Joan Miró de Barcelona, con unos 160 asistentes a lo largo de la mañana. El año anterior Emogg ya había medido la asamblea y compartido los datos con la sala. Para el cierre de 2025, Indescat quería algo que levantara al público sin recurrir al sorteo ni al quiz de siempre.

¿Podía la reacción del público, medida en directo, dejar de ser un informe posterior y convertirse en el cierre del propio evento?

Emogg desarrolló Pongg, una adaptación ad hoc del clásico de las raquetas. El público quedaba dividido por el centro de la sala y cada mitad movía su raqueta con su propia reacción: atención sostenida y energía de respuesta, leídas por un sensor en cada lado. La partida se proyectaba sobre una pared entera, a tamaño de cine, con el marcador a la vista. Tres partidas al mejor de tres puntos. Los sensores pasaron desapercibidos: el protagonismo era de la pantalla.

Funcionó. La lectura de la audiencia entró como variable de juego y salió proyectada en la pared sin paso intermedio: sin informe, sin espera y sin segunda toma posible, delante de 160 personas. Los dos lados competían por los dos patrones que cualquier organizador quiere de su evento —quién sostenía más la atención y quién se entregaba más—, convertidos en algo que el público podía ver moverse. Era la primera vez que la API de Emogg se desplegaba con un cliente real.

El marcador fue lo de menos. La sala se dividió, animó a su lado y pasó a la comida con la competición aún en la conversación. Indescat obtuvo el cierre que buscaba y la colaboración siguió creciendo: hoy trabajan juntos en proyectos de analítica de espacios.

Emogg no emplea biometría ni perfilado: lee la reacción de grupos, nunca de individuos.





